Entrevista Anabel Cruz. Directora del Instituto de Comunicación y Desarrollo - ICD
ENTREVISTA FONTRA Anabel Cruz, directora del Instituto de Comunicación y Desarrollo (ICD) hizo referencia al Fondo Regional para la Promoción de la Transparencia (FONTRA) que administran junto a Partnership for Transparency Fund (PTF). Info: www.raci.org.ar
Fondo Regional pra la Promoción de la Transparencia - FONTRA
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“No nos sentimos donantes en el sentido tradicional. Esta es una forma de gestionar recursos para el fortalecimiento de la sociedad civil, con la participación de todas las partes interesadas”, dijo Anabel Cruz, directora del Instituto de Comunicación y Desarrollo (ICD), que junto con Partnership for Transparency Fund (PTF) administran el Fondo Regional para la Promoción de la Transparencia (FONTRA). A través de la iniciativa, se busca apoyar a pequeños proyectos de las organizaciones de la sociedad civil de Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil y Uruguay, que contribuyan a reducir o eliminar los casos y oportunidades de corrupción, especialmente en el sector público. ¿Cómo surge el FONTRA?
El FONTRA surge como una propuesta desde la sociedad civil. A partir de los acuerdos a los que llegamos, desde IDC hicimos una alianza de trabajo con Partnership for Transparency Fund (PTF), una organización no gubernamental internacional para buscar fondos y crear el Programa FONTRA. El objetivo principal es fortalecer la presencia de la sociedad civil en la reducción de la corrupción y en la rendición de cuentas estatal. El Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), administrado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), se interesó en esta iniciativa y en 2006 lanzamos FONTRA fondo con apoyo del BID-FOMIN y de algunas empresas de la región. El FOMIN destina 600 mil dólares al FONTRA, e ICD y PTF se comprometen a recaudar una suma idéntica, tanto en especie como fondos directos. Incluso las organizaciones que apoya FONTRA colaboran con recursos propios para la realización de su proyecto. Hasta el momento hemos realizado tres llamados para presentación de propuestas; en el primero apoyamos cinco proyectos, en el segundo 15; y a partir del tercer y cuarto llamado esperamos acompañar por dos o tres años a un total de 30 proyectos de organizaciones en los seis países del Cono Sur. No nos sentimos donantes en el sentido tradicional. Esta es una forma de gestionar recursos para el fortalecimiento de la sociedad civil, con la participación de todas las partes interesadas.
Además de ICD y de PTF, los actores permanentes son el FOMIN y el BID, pero los demás actores van cambiando, se agregan nuevas fuentes, algunas pueden ser por una única vez. Durante los últimos llamados recibimos el apoyo de una empresa brasilera y de dos uruguayas.
Nos interesa fortalecer la presencia de las organizaciones de la sociedad civil en su relación con el estado, en su impacto en las políticas públicas. A su vez, el FOMIN tiene como misión el apoyo a un crecimiento inclusivo mediante el desarrollo del sector privado. Al unir nuestro trabajo con el FOMIN, nuestro punto común y compartido es la participación de la sociedad civil en la reducción de la corrupción, especialmente para que los mercados sean más transparentes, competitivos; ello puede acarrear una inversión más clara y redituable, que atraiga a las empresas privadas. Un mercado más transparente implica una sociedad más transparente, más justa, con mayores niveles de justicia en la gobernanza, y menores niveles de corrupción.
En la Argentina hemos apoyado a una universidad en su trabajo para promover una política de recuperación de activos, producto de evasión a causa de la corrupción; es un trabajo conjunto del sector académico con distintas agencias estatales. En Uruguay se apoyó la promoción de una mejor legislación en el financiamiento de partidos políticos y la mejora de la reglamentación referida a las compras públicas del estado. En Chile se colaboró en una mayor transparencia de los subsidios estatales y en Bolivia en una campaña de información y de promoción para la aprobación de la ley de acceso a la información pública. Los temas son variados y todos contribuyen a la prevención y reducción de la corrupción, que va a redituar en mercados más seguros, transparentes y viables. Actualmente están en curso nuevos proyectos en los seis países.
Muy buena. El proyecto de la Universidad de San Andrés (UDESA) movilizó mucho a las agencias estatales involucradas, hicieron un libro muy interesante con propuestas concretas y participaron en seminarios internacionales donde presentaron los resultados. Actualmente las organizaciones Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales (INECIP) y ACIJ están desarrollando actividades con el apoyo de FONTRA.
La crisis mundial es real, pero también es verdad que se la utiliza mucho como excusa. Las empresas comienzan a reducir el apoyo destinado a la responsabilidad social empresaria ante la necesidad de recortar los presupuestos. Y eso trae problemas para que aseguremos los fondos de contrapartida. Pero creo que en todo caso hay que hacerlo de manera más racional, más efectiva. Así por ejemplo a diferencia del primer llamado donde se estableció un tope de 30 mil dólares por proyecto, en el segundo fue de 20 mil para posibilitar el apoyo a más organizaciones. Entonces tal vez el presupuesto sea menor, pero se puede apoyar a más organizaciones y de esa forma utilizar de mejor manera los recursos.
No en estos temas, aunque sí hay una iniciativa regional que tiene puntos de contacto y similitudes, que es el Fondo Regional para la Innovación Digital en América Latina y el Caribe (FRIDA), quienes hicieron un llamado en el 2004 y luego en el 2006-2007. A través del Fondo se financian pequeños proyectos de entre 12 mil y 15 mil dólares para innovación digital y para acortar la brecha digital. |






